11 de julio de 2011

Otros Servicios de la Alianza Cristiana y Misionera en el Mundo

Hemos visto como se formó nuestra denominación: La Alianza Cristiana y Misionera. Hablamos del pastor Alberto Benjamín Simpson, el fundador; también de Enrique Weiss el primer misionero aliancista que llegó a Chile en 1897. También vimos como llegó el evangelio a nuestro continente.

Hoy veremos otros servicios que tiene la misión aliancista en el mundo, que son organizaciones paraeclesiásticas (anexos a la iglesia). Estas sirven como testimonio a muchos países del trabajo de personas dedicadas al servicio del Señor en otra área que no sean la misma iglesia. Estas instituciones suplen necesidades que el gobierno o Estado no pueden suplir.

Veremos a continuación cómo se mueve el nombre de la Alianza Cristiana y Misionera en estas instituciones.

La educación: la Alianza ha estado conciente en que el Señor quiere un pueblo con conocimiento y que ese conocimiento se extienda. Es por eso que en los países en que esta misión ha levantado su bandera hay organizaciones educativas. Es así como tiene cincuenta u ocho institutos y seminarios bíblicos en Asia, África y América Latina. Sin contar las cinco universidades de Norteamérica (cuatro en Estados Unidos y una en Canadá) y el seminario en Nueva York. (Colocar logos de ITT e ITAM).

En Chile tenemos la bendición de tener dos Seminarios Teológicos, uno en Santiago (ex ITAM) y otro en Temuco (STT – el que tiene una sede en Concepción) – a los que año a año llegan personas que el Señor ha llamado entre muchos a prepararse para desarrollar un ministerio trabajando en Su Obra. De los que también – año a año – egresan hombres y mujeres listos a comenzar un trabajo a tiempo completo al servicio del Señor.

Las comunicaciones: cuando y donde hay zonas a las que una persona no puede llegar con el evangelio debido a diferentes razones, la radio produce el milagro de llevar la Palabra de Dios a esos lugares. Es así como en el mundo hay millones y millones de personas a las que se les ministra mediante programas radiales. Esto ha sido de especial ayuda en el sudeste asiático donde el evangelismo radial ha sido de enorme bendición especialmente para los países que forman Indochina (Laos, Campuchea y Vietnam), que tiene alrededor de seis y medio millones de receptores y cada aparato es aprovechado por cuatro a diez escuchas (Debido al alto precio de las baterías y aparatos radiales, es difícil que cada persona tenga uno). Junto con estos países, hay otros en Asia y África que se ven beneficiados con trasmisiones radiales. Además en Gabón (África) se ha comenzado a pasar un programa designado para alcanzar a niños para Cristo, por la red estatal de televisión.

Ministerio Médico: en esta área también se ha hecho presente la Alianza Cristiana y Misionera recordando que uno de nuestros fundamentos es “Cristo sana”. Es así como hombres y mujeres cristianos que se han preparado por años en el campo de la medicina, han decidido usar los conocimientos adquiridos en el servicio del Señor. Es así como en África, especialmente en la capital de Gabón: Bongolo se ha levantado un hospital evangélico. En otro país africano, Zaire, el ministerio médico incluye dos hospitales, seis maternidades y diez centros de salud.

Si bien en Chile nosotros no tenemos algo así, hay muchas iglesias nuestras que tiene entre sus miembros a profesionales de la salud que nos representan en las instituciones donde laboran. Nuestro deber es orar por ellos para que el Señor no sólo les use sanando cuerpos enfermos, sino también espíritus que tienen el mal del pecado.

Imprentas: Uno de los grandes inventos ha sido la escritura y la imprenta. Mediante muchos folletos, tratados, libros y primordialmente la Biblia, muchas personas han llegado a los pies de Cristo. La publicación de la Biblia en diversos idiomas y dialectos ha sido primordial; a esto también se le agrega la publicación de otra literatura evangélica como folletos, libros, himnarios, material de Escuela Dominical, entre otros. En varios países donde la Alianza tiene Obra, hay también imprentas o editoriales que se identifican con esta misión. A estas instituciones se suman también los cientos de librerías que venden literatura cristiana, para provecho nuestro.

En nuestro país tenemos la Imprenta y Editorial Alianza y la librería “Buenas Nuevas”, que aportan también en el ministerio de la propagación del Evangelio.

Servicio CAMA: este es un ministerio muy especial de la Alianza Cristiana y Misionera. Su nombre viene de la primera letra del nombre completo en Inglés de la Alianza. Su objetivo es llegar con el evangelio, en forma diferente, a personas que vivan en lugares cuyo acceso para un misionero o pastor sería muy difícil y a veces incluso imposible. Las personas que trabajan en CAMA llegan a esa gente mediante un ministerio de ayuda, desarrollo y servicios profesionales. Un ejemplo es como ayudó a los refugiados de Indochina que huyeron de los tres países al instaurarse el régimen comunista. CAMA levantó campamentos a los refugiados que llegaban. En ellos atendían sus necesidades físicas (comida, atención médica, educación) y espirituales. La gente que presta sus servicios en CAMA muestra el evangelio de acción. No sólo predica, sino también demuestra el amor de Dios prestando sus servicios al necesitado. CAMA ha ayudado también a las víctimas de la guerra del Líbano y a las del hombre de África, además de su ministerio en Tailandia.

Roguemos al Señor para que CAMA siga siendo de bendición a quienes tanto lo necesitan y también por las personas (hermanos y hermanas en Cristo) que trabajan en esta institución.

Como podemos ver la Alianza Cristiana y Misionera no es solo mi iglesia. Es un organismo que por el mundo transmite a Cristo de diversas formas. Nosotros, tú y yo, somos parte de ella, sumándonos así a los millones de hermanos y hermanas de todo el mundo. Hoy domingo pensemos en todos los países donde la Alianza Cristiana y Misionera tiene iglesias; imaginémonos como ellos también se han congregado para adorar al Señor. Posiblemente son latinos y están adorando en castellano, o en mapudungun, o en quechua, o en aimará. Tal vez están en otros países y alaban al Señor en chino, portugués, inglés, francés, alemán o algún dialecto asiático o africano. A todos nos entiende el Señor y se alegra que seamos una familia tan grande y con el mismo deseo y sentir en nuestros corazones: “predicar el evangelio a toda criatura”.