23 de septiembre de 2013

NUESTRO FUNDAMENTO

NUESTRO FUNDAMENTO

            Vivimos en  un tiempo de mucha confusión, en que doctrinas erradas siguen entrando a nuestro país logrando muchos seguidores. Lamentablemente, muchas veces confunden y arrastran a personas cristianas, que aunque son sinceras no tienen una buena base. ¿Cómo evitar esto? Es importante que recodemos nuestro fundamento:”Cristo la Roca inamovible de los siglos”. El dijo: “sobre esta iglesia edificaré mi Iglesia”.
            Todos sabemos para que un edificio no caiga, debe tener un fundamento. Dependiendo del tamaño del edificio, así será la solidez del fundamento. En una ocasión vi en una ciudad un edificio de varios pisos que estaba sin terminar y se notaba que ya llevaba un buen tiempo  en esa condición. Pregunté a la persona que me acompañaba cuál era la razón que no se terminaba, ya que se encontraba en una parte  central de esa ciudad. La respuesta fue: “Se dieron cuenta que a medida que se iba construyendo, empezó a hundirse; descubrieron que el terreno no era firme.” Si lo hubieran terminado, no podrían haberlo habilitado por el peligro que sin duda había.
            Esta es una ilustración de la importancia de un buen fundamento. Si esto es tan importante en la vida terrena, ¡cuánto más tratándose del fundamento para una iglesia o creyentes que deben preocuparse por un fundamento no perecible sino Eterno!
            “………Nadie puede poner otro fundamento  que el que está puesto, el cual es Jesucristo.”           (I Co.3.11.)
            Cristo era el único que podía poner Su vida por los pecadores. El era justo, sin pecado; el Santo y perfecto que “se humilló a Sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz” (Fil.2.8).
            Con su muerte no sólo logró la salvación del pecador, sino también nuestra santificación, además de derrotar a Satanás, la muerte y, por ende el pecado. Podemos decir, entonces, que somos victoriosos en El.
            Como cristianos debemos anhelar vivir una vida santificada; procurando honrar y glorificar Su Nombre. Así estaremos cumpliendo con uno de Sus deseos. Así como El glorificó al Padre, nosotros debemos glorificarle a El. ¿Es difícil? Sí, pero contamos con la ayuda del Espíritu Santo.
            Cristo con cargar   nuestros pecados y pagar el precio, también llevó nuestras enfermedades.
            Así como  un edificio que tiene un buen fundamento ofrece seguridad, tenemos la certeza que Cristo es nuestro fundamento seguro. Vivamos confiadamente en El, fieles, y colaborando en Su Obra hasta el día de Su venida.

CRISTO NUESTRO PATRÓN  (MOLDE)
Materiales: Un molde o patrón de vestido.
            ¿Te ha hecho ropa tu mamá alguna vez?. Tal vez ella misma se ha hecho su propia ropa. Aún cuando no vaya sido así, de seguro que la persona que hizo tu ropa usó un molde o patrón. Y yo creo que tu has visto un patrón de estos que yo traje esta mañana.
            Yo misma me hice un vestido con este patrón. Tomé las piezas cuidadosamente, las puse sobre el género- siguiendo las instrucciones- luego corté; después cosí y me quedó un vestido como el que está en el  sobre. (Saque del sobre  algunas piezas del patrón y muéstrelas.) No importa cuantas veces use este patrón, siempre obtendré un vestido como este. Nunca me va a resultar una camisa, un pantalón o un lindo par de pijamas.
            Nunca podré hacer un vestido si tomo las tijeras  y tela y corto por aquí y por allá a tontas y a locas, sin nada definido. Todo lo que obtendré  será un trozo de tela arruinada que tendré que dejar a un lado.
            Hay mucha gente que piensa que se puede vivir la vida cristiana a su manera, sin Cristo y sin seguir Su ejemplo. Piensan que su modo de vida les llevará al Cielo del mismo modo que si hubieran aceptado a Cristo como Su Salvador. Escucha lo que Proverbios 16.25 dice: “Hay camino que parece derecho al hombre, pero su fin es camino de muerte.” Cuando tratamos de vivir de una manera  que a nosotros nos parece correcta, siempre estamos errados porque no sabemos cómo vivir una vida cristiana. Es como cortar tela sin su patrón y finalmente la tela se arruina.
            Sólo hay un patrón que podemos seguir para vivir una vida realmente cristiana y es El Señor Jesucristo. Lo más importante que Cristo hizo por nosotros fue morir en la cruz por nuestros pecados para que nosotros creamos que en El podemos ser salvos. Aún después de ser salvos no podemos vivir la vida cristiana sin seguir a Cristo. En muchos lugares de la Biblia se nos dice que El es nuestro ejemplo o patrón de vida (1 Timoteo 1.16). Debemos andar el mismo camino que El anduvo. “Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo, para que sigáis sus pisadas.”(1 Pedro 2.21b).
            Siendo Cristo el Único  a  quien podemos seguir  para estar seguro  que estamos viviendo  una vida cristiana ¿dónde podemos hallar lo que a Cristo le gusta? Sí, en la Biblia que es el único lugar donde podemos  encontrar realmente y verdaderamente la forma en que Cristo vivió y lo que El habló. A veces  Dios usa a nuestros maestros y padres para ayudarnos a entender  lo escrito en la Palabra, pero todo tiene que ser bíblico para que lo creamos y aceptemos. Cuando seguimos fielmente  lo escrito en la Biblia, sabemos que nuestras vidas agradan a Cristo. Sólo cuando seguimos el patrón, podemos obtener el vestido que queremos. Si nuestras vidas son o no según Cristo, lo sabemos por los resultados de nuestras acciones. Si seguimos a Cristo y hacemos su voluntad, tendremos excelentes resultados.

            Ahora que comenzamos el mes de octubre en un par de días, tú debes elegir a quien vas a seguir. ¿Será tu propia forma de vida o será la de Cristo? Determinemos y decidamos a quién seguir en nuestros corazones; Al Señor Jesucristo y no importando lo que nos cueste, hagámoslo para que nuestras vidas se asemejen a la de El.

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